Se me había encargado la poco importante tarea de llevar los platos. Iban en un bolso.
El asado estaba listo. Comenzamos a comer. De repente una tomate entero me dio en la cabeza. Las damajuanas de vino iban vaciándose a medida que la violencia aumentaba. Volaban huesos, chorizos, ensaladas etc.
Carlos Kalan ( el mas tímido y bueno de todos) se asomaba desde la puerta entreabierta de un baño, mientras hacía gestos pacificadores.
En medio del caos se produce el corte de la mano de Bruno ( game over para él).
Mi estado era parecido al de los demás.
De pronto a Luis Sosa se le ocurre hacer ....mate. Hizo un fueguito en el piso con unas maderitas.El agua hervía. Apereció el Oveja Lorenzo en coma alcohólico y comenzó a lanzar baldes de agua sobre el fueguito que se apagó enseguida vociferando: b....se va a quemar todo!!!!!
Fernando Schulmeister tuvo una reflexión tan atinada como desgraciada para él: Pedazo de p...no ves que está apagado y que solo hay barro ya?.
Oveja lanzó una frase terrible con los ojos inyectados: " vos no me querés" ( raro no? los borrachos dicen quererse siempre). Tomó la pava con agua hirviendo y comenzó a correr a FS tirándole chorritos de agua hirviendo en las espalda, mientras este respondía con alaridos :" si, yo te quiero!!!! AAAAAYYYYY!!!!. Todo fue inutil. Piero hubo de ser evacuado en forma inmediata.
Lo de la serenata no registro quien sería la destinataria. Sólo que en medio de mi gran alegría lancé el bolso hacia arriba, muy arriba y cuando caía pensé: Los plaaaatossss ( CRASH).
LLegué a mi casa muy golpeado, sonriente y con un sueter de Roberto Landó rojo atado a la cintura. El resto....un asco.
El lunes nos enteramos de que Bruno prácticamente había perdido la mano y que FS tenía quemaduras de segundo grado. Ninguno de los dos había ido a la Escuela. Pero repetíamos en medio de groseras carcajadas: " yo te quiero, yo te quieeeeeroooooo!!!!!
Al relatar lo de EL ASADO, andaba yo muy circunspecto imaginandome lo que habrian pensado nuestras compañeras de los varoncitos. Pero ahora con lo que vos escribiste Guillermo, esto ya no tiene arreglo!, estoy absolutamente convencido que…………las chicas no van a querernos màs! Y encima, van a pensar: -pero como vamos a seguir juntandonos con semejantes cavernìcolas, trogloditas, antediluvianos, prerromanos carpetovetònicos y prehistoricos desvergonzados?!!!!! Jajaja.
ResponderEliminarmuy bueno tu relato,desconocia tus dotes literarios,cuando te canses de las leyes podes escribir una novela.
ResponderEliminarmenos mal que en esa epoca eran todos inimputables por edad y por mentes obnubiladas por el alcohol,de lo contrario hubieran ido en cana por lesiones graves y casi un intento de homicidio.
"hay amores que matan" el "yo te quieroooo" de Piero al Oveja es increible.jaja
Guille,excelente tu mirada,nos ampliò bastante el panorama.
ResponderEliminarBruno,no te preocupes,tus ingenuas compañeritas de entonces hemos tenido sobradas ocasiones de contactar,en estos 40 años,con personajes variopintos,entre los cuales ustedes no solo no desentonarìan para nada,sino que hasta podrian dar catedra de buenos modales,ajajaa.
Los quiero,vagos.
¡Que grande Guillermo! ¡Los años que llevo riéndome de aquella escena felliniana del Oveja con los ojos llenos de lágrimas porque nadie lo quería! ¡Y menos FS, por supuesto! Recuerdo al inefable Fer tirado en el piso delirando, diciendo entrecortadamente: ¡Te quiero.... te.....quiero!...
ResponderEliminarAaaah! La serenata fue en la puerta de la casa de Tina en calle Colón entre 9 de Julio y Mitre. El pedo que teníamos nos puso románticos: vacíamos tachos de basura y cantamos bellas canciones para la dama en cuestión.